Amenaza de aborto

Amenaza-de-aborto Amenaza-de-aborto
Espera por favor...

¿Qué es una amenaza de aborto?

Es un estado que sugiere que se podría presentar un aborto espontáneo. Esto puede suceder antes de la semana 20 del embarazo.

Algunas mujeres embarazadas experimentan algún sangrado vaginal, con o sin cólicos abdominales, durante los primeros 3 meses del embarazo. Cuando los síntomas indican que es posible que se presente un aborto espontáneo, la afección se denomina «amenaza de aborto». (Esto se refiere a un episodio que ocurre de manera natural y no a abortos médicos o quirúrgicos).

¿Cuáles son las posibles causas de una amenaza de aborto?

El aborto espontáneo es común. Pequeñas caídas, lesiones o estrés durante el primer trimestre de embarazo pueden causarlo. Se presenta en casi la mitad de todos los embarazos. La probabilidad de un aborto espontáneo es más alta en mujeres mayores. Cerca de la mitad de las mujeres que presentan sangrado en el primer trimestre sufrirá un aborto espontáneo.

La progesterona es una hormona que se conoce, que prepara el útero para la implantación del óvulo fecundado y suprime las contracciones uterinas hasta el término, es una hormona esencial para la reproducción y el mantenimiento del embarazo, siendo de formación casi exclusiva por el cuerpo lúteo en las primeras 9 semanas de embarazo, su deficiencia, se considera una probable causa de sangrado al inicio del embarazo, y cuyas concentraciones bajas se asocian a amenaza de aborto y/o aborto.

¿Qué síntomas se pueden presentar en una amenaza de aborto?

Los principales síntomas de una amenaza de aborto son sangrado vaginal durante las primeras 20 semanas de embarazo (el sangrado vaginal se presente en casi todas las amenazas de aborto espontáneo); cólicos abdominales; dolor de espalda baja o dolor abdominal (sordo o agudo, constante o intermitente).

¿Cómo se diagnostica una amenaza de aborto?

Su médico le puede realizar una ecografía abdominal o vaginal para verificar el desarrollo del bebé y sus latidos cardíacos, además de la cantidad de sangrado. Se realizará un examen pélvico para revisar su cuello uterino y asegurarse de que su cuello uterino se encuentre cerrado (es decir, que no se haya dilatado). Además, se pueden hacer los siguientes exámenes de sangre: examen de beta GCH (cuantitativa) durante un período de días o semanas para confirmar si el embarazo continúa; conteo sanguíneo completo (hemograma) para determinar la presencia de anemia y conteo de glóbulos blancos con fórmula leucocitaria para descartar una infección; y la medición de niveles de progesterona.

¿Cuáles son las posibles complicaciones de una amenaza de aborto?

La mayoría de las mujeres con amenaza de aborto continúan y tienen un embarazo normal.

Las mujeres que han tenido dos o más abortos espontáneos seguidos son más propensas a sufrir otro aborto espontáneo que el resto de las mujeres. Las complicaciones pueden incluir anemia derivada de una pérdida de sangre de moderada o grave, lo cual ocasionalmente requiere una transfusión sanguínea; otra posible complicación son las infecciones y el aborto espontáneo. El médico se asegurará de que si se presentan no se deban a un embarazo ectópico, una complicación potencialmente mortal

¿Cómo se previene una amenaza de aborto?

La mayoría de los abortos espontáneos no pueden prevenirse. La causa más común es una anormalidad genética en el desarrollo del embarazo. Si usted tiene dos o más abortos espontáneos, debe consultar con un especialista para saber si la afección que usted tiene y que está causando los abortos espontáneos se puede tratar. Las mujeres que reciben cuidado prenatal tienen mejores resultados en el embarazo para ellas y sus bebés.

Un embarazo saludable es más probable cuando usted evita factores dañinos durante el embarazo, como alcohol, enfermedades infecciosas, ingesta alta en cafeína, drogas recreativas y radiografías.

Tomar vitaminas prenatales o suplementos de ácido fólico antes de embarazarse y durante el embarazo puede disminuir el riesgo de sufrir un aborto espontáneo y aumentar las probabilidades de tener un bebé saludable.

Es mejor tratar los problemas de salud antes de quedar embarazada que esperar a ya estarlo. Los abortos espontáneos causados por enfermedades que afectan todo su cuerpo, como presión arterial alta, son poco comunes. Pero usted puede prevenir un aborto espontáneo detectando y tratando la enfermedad antes de embarazarse.

Otros factores que pueden incrementar su riesgo de sufrir un aborto espontáneo incluyen obesidad, problemas de la tiroides y diabetes no controlada.

¿Cómo se trata una amenaza de aborto?

El manejo de la amenaza de aborto es expectante, monitorizando los síntomas hasta que se resuelvan o progrese a un aborto espontáneo.

Aparte de controlar la pérdida de sangre, puede que no necesite un tratamiento en particular. Si usted es RH negativa, se le puede proporcionar inmunoglobulina. Le pueden solicitar que evite o restrinja algunas actividades. Generalmente se recomienda no tener relaciones sexuales hasta que los signos de alarma hayan desaparecido.

El tratamiento con progestágenos (medicamentos que imitan la acción de la progesterona) puede ser efectivo para reducir la tasa de abortos en mujeres con amenaza de aborto espontáneo; principalmente, se recomienda progestágenos, como didrogesterona, en mujeres que han tenido abortos espontáneos previos, ya que se ha encontrado que este grupo de mujeres es el que más se beneficia de este tratamiento.

¿Cuándo contactar a un profesional médico?

Si usted sabe que está (o que puede estar) embarazada y presenta cualquier síntoma de los arriba mencionados que corresponden a una amenaza de aborto, acuda a una consulta prenatal con su médico de inmediato.

Referencias: