Endometriosis

Espera por favor...

¿Qué es la endometriosis?

La endometriosis es una enfermedad en la que el tipo de tejido que es similar al revestimiento de la cavidad del útero (llamado tejido endometrial) crece fuera de éste, en otras áreas del cuerpo donde no pertenece. Estos parches de tejido se llaman “implantes”, “nódulos” o “lesiones”. La endometriosis aparece a menudo en ovarios, trompas de Falopio, tejidos de sostén del útero y superficie externa del ovario. Además, también se puede producir el crecimiento de este tejido en la vagina, el cuello uterino, la vulva, el intestino, la vejiga o el recto. La endometriosis también puede aparecer, aunque de forma rara, en otras partes del cuerpo. El crecimiento del tejido endometrial es benigno (no cancerígeno), pero igual puede causar problemas.

¿Cuáles son los síntomas de la endometriosis?

El dolor es el síntoma más común de la endometriosis, afectando el dolor en la zona pélvica a aproximadamente 3 de cada 4 mujeres con endometriosis. Las mujeres con endometriosis pueden sufrir mucho dolor y tener diferentes tipos de dolores, tales como cólicos menstruales muy dolorosos (los cuales pueden empeorar con el tiempo); dolor crónico (a largo plazo) en la parte baja de la espalda y la pelvis; dolor durante o después de la actividad sexual (se describe como un dolor “profundo”); dolor intestinal; deposiciones dolorosas o dolor al orinar durante los períodos menstruales.

Otro síntoma común es la infertilidad o dificultad para quedar embarazada, que afecta a cerca de la mitad de mujeres con endometriosis. También se pueden presentar problemas estomacales (digestivos), tales como diarrea, estreñimiento, distensión abdominal o náuseas, especialmente durante los períodos menstruales; y fatiga o falta de energía.

¿Por qué la endometriosis produce dichos síntomas?

Los implantes o lesiones de la endometriosis pueden inflamarse y sangrar de la misma forma en que lo hace el tejido interno de tu útero cada mes, durante el período menstrual. Esto puede causar hinchazón y dolor porque el tejido crece y sangra en una zona donde la sangre no puede expulsarse fácilmente.

La lesión también puede continuar expandiéndose y provocar inflamación (hinchazón) de la zona afectada; bloquear las trompas de Falopio cuando el tejido que crece recubre los ovarios (la sangre contenida dentro de los ovarios puede formar quistes); formar tejido cicatricial y adherencias (tipo de tejido que puede unir los órganos), lo cual puede causar dolor en la pelvis y dificultar la posibilidad de quedar embarazada; y puede causar problemas en los intestinos y la vejiga, como en los pulmones, el cerebro y la piel.

¿Cuál es la causa de la endometriosis?

Nadie sabe con certeza cuáles son las causas de esta enfermedad. Los investigadores aún están estudiando las posibles causas. La causa más probable de la endometriosis es el flujo menstrual retrógrado, que se da cuando parte del tejido se desprende durante el período menstrual y se dirige a través de las trompas de Falopio hacia otras partes del cuerpo, como la pelvis. También se
considera que existe una predisposición genética, ya que la endometriosis puede heredarse. Otra causa posible es por un sistema inmunitario deficiente, que no sea capaz de detectar y destruir el tejido endometrial que crece fuera del útero. Los trastornos en el sistema inmunitario y ciertos tipos de cáncer son más comunes en las mujeres con endometriosis.

Además, se están realizando investigaciones para conocer si la endometriosis es un problema del sistema hormonal, ya que el estrógeno es una hormona que al parecer promueve la endometriosis. Finalmente, durante una cirugía en la zona abdominal, como por ejemplo una cesárea o una histerectomía, el tejido endometrial puede ser trasladado involuntariamente. Por ejemplo, se ha encontrado tejido endometrial en cicatrices abdominales.

¿Quién está en riesgo de endometriosis?

La endometriosis es más comúnmente diagnosticada en mujeres entre los 30 y 40 años, pero puede afectar a cualquier mujer que tiene menstruaciones. Los factores que pueden aumentar el riesgo de tener endometriosis son tener una madre, hermana o hija con endometriosis; no tener hijos; iniciar la menstruación antes de los 11 años; tener un tiempo entre el inicio de una
menstruación y la siguiente (es decir, los ciclos mensuales) corto (menos de 27 días); tener una menstruación intensa con una duración mayor de 7 días; y tener un problema de salud que te impide tener un flujo normal de la sangre menstrual durante el período.

Se considera que los factores que pueden conllevar a un menor riesgo de tener endometriosis son tener un embarazo previo; tener una menstruación que comenzó tarde en la adolescencia; practicar ejercicio regularmente más de 4 horas a la semana y tener poca grasa corporal.

¿Cómo se diagnostica la endometriosis?

La cirugía es la única forma de saber con certeza si tiene endometriosis. Sin embargo, primero, su médico le preguntará sobre sus síntomas e historia clínica. Le harán un examen pélvico y posiblemente algunas pruebas de imagen.

Para diagnosticar la endometriosis se usa una laparoscopia. Este es un tipo de cirugía que utiliza un laparoscopio, un tubo delgado con una cámara y luz. El cirujano inserta el laparoscopio a través de un pequeño corte en la piel. Su médico puede hacer un diagnóstico basado en cómo se ven los parches de endometriosis o también puede hacer una biopsia para obtener una muestra de tejido y observarlo en el microscopio, para confirmar el diagnóstico.

¿Cómo se trata la endometriosis?

No existe una cura para la endometriosis, pero hay tratamientos para aliviar los síntomas y tratar los problemas que causan esta enfermedad. Consulta a tu médico sobre las opciones de tratamiento.

Para aliviar el dolor, su médico le puede recomendar analgésicos, como antiinflamatorios no esteroides como el ibuprofeno; inclusive algunas veces pueden recetar opioides para el dolor severo. Si no estás intentando conseguir un embarazo, por lo general la primera medida del tratamiento son los anticonceptivos hormonales, incluyendo píldoras anticonceptivas, terapia con progestinas, como didrogesterona, la cual puede ayudar a disminuir también el dolor durante las relaciones sexuales y regularizar el ciclo menstrual. También se puede optar por procedimientos quirúrgicos para extirpar los parches de endometriosis o cortar algunos nervios en la pelvis. La operación puede ser una laparoscopia o cirugía mayor. El dolor puede volver dentro de unos años
después de la cirugía. Si el dolor es muy intenso, puede ser una opción la extirpación del útero. A veces, los profesionales de la salud también extirpan los ovarios y las trompas de Falopio como parte de este procedimiento.

Si estás intentando quedar embarazada, tu médico puede recetarte un agonista de GnRH. Este medicamento inhibe la producción de hormonas responsables de la ovulación, del ciclo menstrual y del crecimiento de la endometriosis. Este tratamiento causa una menopausia temporal, pero también ayuda a controlar el crecimiento de la endometriosis. Cuando dejas de tomar el medicamento, el ciclo menstrual se reanuda y tienes más posibilidades de quedar embarazada. También se puede optar por la laparoscopia para extirpar los parches de endometriosis.

Referencias: